Encabezado de Ficha El Antillano
 

La modernización desde arriba

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Bismarck confrontó también el problema de cómo nivelar las enormes diferencias de estructuras legales que obstaculizaban la unificación real de Alemania. Cada estado había evolucionado como una unidad legal y judicial independiente por siglos, y esa diferenciación ahora presentaba enormes complicaciones, comenzando por el comercio nacional. Mientras que, en 1861, se había introducido un Código Comercial Uniforme al fundarse la Confederación, una vez unificado el Reich, todas las nuevas leyes aprobadas podían confundir, o incluso confligir, con ese código confederado.

En 1871, se introdujo un “código criminal común” (Reichsstrafgesetzbuch). En 1877, se establecieron procedimientos uniformes a través del proceso de los tribunales (Gerichserfassungsgesetz), en procedimiento civil (Zivilprozessordnung) y procedimiento criminal (Strafprozessordnung).

Para ese tiempo, los estados tenían códigos civiles muy distintos entre sí. Por ejemplo, mientras ciertas regiones, ahora integradas al Imperio, pero que anteriormente habían estado ocupadas por el ejército de Napoleón, habían adoptado el Código Napoleónico, en Prusia, permanecía en efecto el antiguo Allgemeines Preussisches Landrecht de 1794. Por eso, en 1873, se enmendó la Constitución para que el Imperio pudiera reemplazarlos.

En 1881, se estableció una primera comisión con el propósito de producir un código civil uniforme para todo el Imperio. Este proyecto produjo el Bürgerliches Gesetzbuch, el cual vino a ser uno de los más impresionantes trabajos legales en el mundo. La calidad de este trabajo es tal, que la precisión conceptual de estas codificaciones sobreviven hasta el presente.

Esta “reforma desde arriba” fue la nota común de Bismarck en sus gestiones como Canciller. Su objetivo final fue siempre modernizar a Alemania, sin permitir la intromisión democrática de clases sociales que él consideraba como corrosivas a la permanencia en el poder de la aristocracia, la única que él consideraba apta para dirigir al Reich. Su Realpolitik, no obstante, lo llevó a acceder a integrar al círculo de poder a un sector de la burguesía, clase contra la que él retuvo, desde las revoluciones de 1848, una gran animosidad y desconfianza. Sin embargo, llegó a entender que empresarios capitalistas, como los Krupp, tenían en sus manos, no solamente el creciente poder económico del Imperio, sino la capacidad de fabricar los enormes cañones con que impondría el poder del Imperio en el continente europeo, y los acorazados, con los que podría iniciar la búsqueda de mercados y materias primas para continuar su deslumbrante desarrollo industrial. Esta alianza (Sammlung) fue el baluarte que interpuso a las demandas democráticas del resto de la sociedad alemana.

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Nota especial: Los Krupp

Alfred Krupp convirtió una empresa

al borde de la quiebra en el fabricante

principal de cañones de acero en Europa.

Su disposición de vender sus productos

a cualquier comprador causó la furia

de Bismarck, que, no obstante, tuvo que

ganar sus favores para mantener a Alemania

en la delantera militar en el Continente.

Sus ideas reaccionarias, en muchos sentidos,

anticiparon los fundamentos ideológicos del

Nacional Socialismo. Autoritario y estricto

con los trabajadores de sus empresas (que bajo

su dirección aumentaron hasta 75,000 personas),

quienes le llamaban Herr Krupp.

Su hijo, por el contrario, cultivó

una personalidad completamente

distinta a la de su austero padre.

Los trabajadores le llamaban Fritz.

Usaba sus conexiones personales

para expandir sus negocios. Era un

hábil comerciante y procuró comprar

inventos de otros para producirlos en

sus fundiciones, tales como la ametralladora

de Hiram Maxim y el motor de combustión interna

de Rudolf Diesel. Esta decisión colocó a Alemania

en ruta de la producción de los submarinos que

pondrían en jaque el dominio de Inglaterra sobre

el Atlántico Norte. Eventualmente se vio envuelto

en escándalos sobre su alegada conducta homosexual

y pederastia en la Isla de Capri, que aparentemente

provocaron su muerte por suicidio.

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El Sammlung le fue imprimiendo a la sociedad alemana su carácter disciplinado, obediente a la autoridad y fácilmente exaltado al llamado de la patria alemana. Su característica principal fue el desarrollo de una economía con un importante sector armamentista y la proyección de las virtudes militares a toda la sociedad como las representativas de los más altos valores espirituales del Reich.

Políticamente, Bismarck se apoyó en esta alianza para conseguir la aprobación, en 1879, de aranceles que protegían el hierro y el acero, para favorecer a la gran industria, y los cereales, para favorecer a los junkers, la vieja aristocracia terrateniente prusiana, que retenía la dirección del ejército imperial. Esta medida suponía el fin del libre cambio predominante en Alemania desde mediados de siglo y el comienzo de una política proteccionista, común a la mayoría de los países europeos.

En favor del proteccionismo en Alemania, jugaron, sobre todo, factores económicos —la presión de los grandes terratenientes, afectados por la competencia agrícola de Estados Unidos y Rusia— y por los estragos que seguía causando la gran depresión económica que se originó en 1873. Los industriales alemanes también requerían que se les reservara el mercado interno alemán para lograr los niveles de acumulación necesarios para expandir el financiamiento de su inversión interna.

Bismarck trataba de ganar para sí mismo la mayor independencia posible respecto al Reichstag, gracias a los ingresos que obtendría de los derechos de aduanas. La nueva orientación de la política económca también le permitió sacudirse de la alianza con los burgueses liberales, a quienes había necesitado y usado de su apoyo durante su campaña del Kulturkampf. Esta vez, para aprobar los aranceles, necesitó del apoyo de los católicos en el Reichstag, quienes lo complacieron con sus votos al aprobar los aranceles, pero también cobraron deudas viejas al impedirle que los recaudos de aduanas pasaran íntegramente al gobierno central, como el Canciller pretendía.

 

Esta ficha fue revisada en 07.01.08 10:24 PM

 

 

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