Encabezado de Ficha El Antillano
 

Introducción al tema

Índice de fichas

Azúcar
Introducción al tema
Datos de la historia
De los árabes al mundo
El azúcar promueve la esclavitud y el capital
El impulso imperialista y el azúcar
Auge del binomio Portugal & Holanda
Las facciones burguesas en Inglaterra y el azúcar
Antagonismos entre plantadores británicos y comerciantes de las Trece Colonias
Las destilerías y refinerías en las Trece Colonias
La Ley Azucarera y la Revolución de las Trece Colonias
Las luchas por el dominio del mercado azucarero de Europa
El mercado azucarero británico y la dieta del proletariado inglés
Le sucre de canne
La sociedad colonial de Saint Domingue
Los esclavos de Saint Domingue
Los cimarrones de Saint Domingue
Las rebeliones de esclavos y cimarrones en Saint Domingue y el caso de Mackandal
La esclavitud en Saint Domingue, los abolicionistas franceses y la insurrección de Ogé
Vudú y revolución

África

Alemania

Betances

Ceuta y Melilla

España

Estados Unidos

Imperialismo

Inglaterra

Islamismo

Magnicidio

Opio

 

El azúcar (del árabe hispánico assúkkar, y del árabe clásico sukkar) proviene principalmente de la caña de azúcar (una de las varias especies del género saccharum) o de la remolacha (beta vulgaris). El cultivo de esta última pertenece a las zonas templadas y prevalece hoy en Europa y Estados Unidos. El cultivo de la primera se radica en las zonas tropicales.

Grabado naturalista de la cana de azucar.

La caña de azúcar, el tema principal

de esta investigación.

Esta exploración comienza con la compleja y conflictiva historia de la producción del azúcar de la caña, con sus consecuentes complejos fenómenos de carácter histórico, social, cultural, económico y político que ese negocio procreó.

La remolacha.

La humilde remolacha puso en jaque

a uno de los más poderosos monopolios

de Estados Unidos, lo que contribuyó al

impulso de la primera aventura imperialista

de la República.

En el camino de la evolución del mercado mundial del azúcar, los europeos inventaron, y Napoleón Bonaparte fomentó, la producción de azúcar de remolacha en el continente.

Napoleon Bonaparte.

Napoleón Bonaparte sufrió la pérdida

de la más rica colonia azucarera del

mundo. Más tarde impuso un bloqueo

del azúcar de Inglaterra en el continente

europeo, y fomentó el desarrollo de la

producción de azúcar de remolacha.

La lucha social, económica y política en Estados Unidos creo un espacio para que se trasplantara a ese país la agricultura remolachera y la refinación de azúcar con esa materia prima. Esa actividad económica estaba destinada a chocar con los intereses del monopolio azucarero, cuya materia prima era el azúcar crudo proveniente de Hawái y del Caribe. Las luchas por el mercado doméstico entre estas dos actividades económicas, dentro del marco de la economía de Estados Unidos, proveyeron los resortes que movilizaron y sustentaron el impulso imperialista de esa república.

Entre los temas colaterales de la investigación de las guerras azucareras en Estados Unidos, primero en relación a la creación del monopolio y luego en la pugna entre los intereses que promovían el azúcar de remolacha y el monopolio azucarero, se halla el complejo asunto de las tarifas. Para entender los mecanismos políticos dentro del estado burgués para llevar a cabo las luchas entre las élites económicas, evitando las hostilidades armadas, para imponer unos intereses sobre otros, hay que explorar en algún detalle las políticas tarifarias. Estas políticas inciden directamente sobre el curso de las guerras azucareras y el manejo imperial de Estados Unidos sobre Hawái, Las Filipinas, Cuba y Puerto Rico.

Sin duda muchos factores contribuyeron a esa política imperialista. Ciertos intérpretes de los acontecimientos señalan que una vez el dinamismo de expansión continental se topó con los límites naturales del Océano Pacífico, con los geopolíticos (las fronteras pactadas con México y Gran Bretaña), y las raciales (la oposición a incorporar a la unión a pueblos en los que dominaran los “no blancos”), la supuestamente irrepresible idiosincracia del “espíritu americano” se canalizó hacia otras tierras en las que se pudiera implantar el dominio anglosajón. Ciertamente, esta ideología del Destino Manifiesto sirvió de envoltura retórica a todas las campañas expansionistas continentales, y sus componentes de superioridad racial, que tuvieron eco en los versos kiplinescos de “la carga del hombre blanco” de imponer su civilización a los pueblos inferiores.

Otros estudiosos de la época enfatizan las presiones geopolíticas generadas por la rápida expansión del Imperio Británico y su dominio de los mares. Estos historiadores discurren que las advertencias del comodoro Alfred T. Mahan encontraron terreno fértil en la imaginación de algunos expansionistas como Teodoro Roosevelt, quienes elaboraron y eventualmente implantaron una política de predominio naval, cuyas consecuencias inevitables incluían el establecimiento de bases navales y estaciones carboneras en ultramar.

Otros factores que se citan incluyen la necesidad de crear un foco que sanara las profundas heridas abiertas por la Guerra Civil. Una política militar agresiva, supuestamente, reconciliaría al Norte y al Sur con un sentido patriótico de grandeza de un estado unificado con un propósito común, en contra de rivales externos.

El Norte y el Sur se reconcilian adoptando un proyecto imperialista.

La reconciliación de las élites económicas del Norte y del Sur,

y de las proyecciones militares de sus intereses, hallaron cauce

en las políticas imperialistas, lanzadas so pretexto de liberar a

Cuba. En el grabado original coloreado, el artista le aplica los

colores de la bandera puertorriqueña a lo que supone ser la

bandera cubana.

De la misma manera se cita la necesidad de la burguesía de Estados Unidos de aplacar la furia del proletariado, proveyéndole oportunidades de aventuras y violencias que diluyeran el ardor de la lucha de clases, encendiendo el patriotismo chauvinista de conquista y dominio de otros pueblos.

En la mayoría de los casos, no obstante, se nos pinta un escenario en el que, por algunas o todas estas razones citadas, Estados Unidos tropezó inadvertidamente con una victoria sobre España y con la adquisición involuntaria —los llaman los “imperialistas renuentes ”— de posesiones en ultramar.

Grabado que presenta al Tio Sam como un imperialista renuente.

El Tío Sam, el imperialista renuente, se topa con que

la Historia le deja a sus pies los pueblos "infantiles"

de Cuba, Puerto Rico, Las Filipinas y Hawái. La dama

libertad no titubea en ampararlos, pero el más práctico

Tío se rasca la cabeza, ya que él tiene sus propios hijos

blancos que juegan y retozan felizmente dentro de los

muros de su propiedad.

En esta muy común interpretación de los eventos, el gobierno de Estados Unidos, Wall Street, y el presidente William McKinley en particular, se vieron empujados, en contra de sus mejores deseos, hacia una guerra que trataron por todos los medios de evitar. La prensa amarilla y el jingoísmo que ésta generó en las masas del país forzaron a sus gobernantes (después de todo, supuestamente el pueblo manda), a la confrontación bélica con España. De acuerdo a esta interpretación, McKinley buscó desesperadamente una salida diplomática a la crisis, pero los españoles fueron tan corruptos, torpes y arrogantes, que no le brindaron al Presidente las herramientas para aplacar la sed de justicia libertadora que ardía colectivamente en los corazones del pueblo de Estados Unidos. ¡Libertad para Cuba! era la consigna, y la presión política a la que supuestamente se vio sometido el Presidente se hizo incontenible cuando ésta se transformó en Remenber the Maine!.

Foto del USS Maine hundido en la bahia de La Habana.

Restos del USS Maine después de explotar

y hundirse en la bahía de La Habana.

Nunca pudo establecerse la responsabilidad

por los hechos, pero el sector imperialista

de la élite política fomentó la histeria y la

carrera desenfrenada hacia la guerra.

Publicamos estas fichas con la intención de explorar las dimensiones económicas, materiales, de la erupción imperialista en la política de Estados Unidos, que tengan un fundamento más sólido que las prevalecientes teorías que promueven la supuesta ingenuidad y bondad de los políticos que la protagonizaron.

Lejos de intentar demonizar esos protagonistas, sin embargo, tratamos de presentarlos como seres humanos, de carne y hueso, sujetos a unas fuerzas que algunas veces ellos podían afectar, pero que generalmente no podían controlar. Lo que nos interesa es auscultar esas fuerzas impersonales, las luchas y confrontaciones que generan, y el desenvolvimiento resultante de la historia, que puede quedar oscurecido por las ideologías dominantes.

El azúcar es un tema central en el desarrollo de la novela gráfica 1898. La médula del tema es el vínculo entre el azúcar y la génesis de la política imperialista de Estados Unidos. Para abarcar un tema tan complejo, tenemos que estudiar el fenómeno del azúcar desde varias perspectivas, una de las cuales corresponde, naturalmente, al desarrollo de la industria azucarera en Estados Unidos.

Este desarrollo pasó por varias etapas. Evolucionó originalmente de una actividad puramente artesanal a una manufactura primitiva en la que el conocimiento experto de los misterios del arte era el factor central en el éxito de la empresa. Con el tiempo, los adelantos técnicos adoptados en Europa comenzaron a penetrar en el escenario de Estados Unidos. Algunos empresarios más audaces invirtieron considerables sumas de capital, modernizando sus plantas, y elevando la actividad del refinado a su etapa industrial. Es entonces que las tarifas azucareras adquieren su carácter proteccionista. Estaremos abordando el tema de las tarifas como un ingrediente crucial en el entendimiento del desarrollo del monopolio azucarero.

Otro tema que requiere atención es el imperialismo, fenómeno económico en sus fundamentos, y cómo éste se diferencia del expansionismo continental, manifestado como una tendencia compleja y conflictiva desde los inicios de la formación nacional de Estados Unidos. En la búsqueda de las intersecciones económicas y geopolíticas que motivan la anexión de Hawái y la conquista de Estados Unidos de Las Filipinas y de Puerto Rico, sociedad que mantiene en sujeción colonial, y el dominio neocolonial prolongado de Cuba y Santo Domingo, es esencial que contemos con unos términos definidos que expliquen las acciones de las grandes potencias económicas a partir de los últimos años del siglo xix.

Otro nodo del sistema azucarero que se incluye en esta presentación es el tema de Saint Domingue, que fue en su momento la principal colonia azucarera del mundo, y sede de una revolución de esclavos que le dio forma a la primera república de América Latina, que hoy se conoce como la República de Haití. Este tema precede el desarrollo de las políticas imperialistas por parte de la clase dominante de Estados Unidos, pero forma un eslabón muy importante —la descomunal expansión mundial del mercado del azúcar—  en la cadena histórica que desemboca en el plan de dominio de Estados Unidos sobre el Caribe y las luchas que este plan ha desencadenado.

Ex esclavos y cimerrones ahorcan a oficiales de las tropas francesas que Napoleon envio a Sainte Domingue para aplastar la revolución de los esclavos.

La historia del azúcar no estaría completa

sin un entendimiento de la esclavitud africana,

y éste, a su vez, estaría incompleto si no se

estudian las rebeliones de los esclavos, y en

particular, la revolución victoriosa de Saint Domingue.

Entre las convulsiones generadas por la revolución de los esclavos de Saint Domingue y la reacción desbastadora que infligieron los imperios sobre la joven y gloriosa República de ex esclavos auto emancipados, se colaron varios factores que también se estarán desarrollando en estas fichas. Uno de ellos fue el repentino lanzamiento de Cuba al mercado mundial del azúcar. La sacarocracia cubana añoraba alcanzar el nivel de opulencia de sus congéneres en Saint Domingue. Sin previo aviso, la historia depositó en su falda la soñada oportunidad de ser dueños de la principal sociedad azucarera del mundo. Los aciertos y desaciertos de esta clase con aspiraciones de gran burguesía, pero vílmente empantanada en la barbarie del modo de producción esclavista, marcaron su derrotero, y fueron ingredientes de influencia recíproca en la materialización de su función subalterna en el desarrollo del monopolio azucarero yanki y del triunfo de las fuerzas imperialistas de Estados Unidos.

Investigar cómo se relacionan estos dos vectores, el dramático crecimiento del mercado mundial del azúcar y el surgimiento de las políticas imperialistas de Estados Unidos al cerrar el siglo xix y comenzar el siglo xx,  será el propósito central de esta red de páginas.

Con la posible excepción de quienes encuentran ese término ideológicamente antipático, especialmente en su aplicación a las políticas de Estados Unidos, existe el consenso de que en esos años se inició en las naciones más desarrolladas un fenómeno político y económico de naturaleza agresiva y colonialista, que llegó a afectar a todas las sociedades del planeta, al que se le ha puesto el nombre de Imperialismo.

Éstos, como todos los nodos del sistema informático de 1898, al que se accede a través de estas páginas, debe considerarse como un trabajo en progreso. Las fichas que se han publicado pueden sufrir revisiones, según el público pueda señalar sus defectos. De seguro, se publicarán páginas nuevas que completen las lagunas que se descubren en este tipo de investigación. Con el tiempo, según se crean nuevos nodos informáticos, se establecerán vínculos entre el azúcar y otros temas importantes que surjan de la investigación de esta época crucial en nuestra historia.

Durante el desarrollo de esta red temática sobre el azúcar, iremos identificando las fuentes del contenido que se presenta. Existe un caudal de material impreso que debe ser estudiado y consultado por los interesados en profundizar más sobre el tema. Es necesario precisar que este contenido que compartimos aquí es el resultado de las investigaciones que se efectúan para elaborar las novelas gráficas, y no pretenden reclamar el título de ser un trabajo de aportaciones originales, ni de investigaciones minuciosas de las fuentes primarias. Esa inmensa labor le correspondió a otros, cuyos hallazgos se sintetizan en estas fichas.

Este tema prosigue en De los árabes al mundo.

Otras fichas relacionadas:
El azúcar promueve la esclavitud y el capital
El impulso imperialista y el azúcar
Auge del binomio Portugal - Holanda
Las luchas por el dominio del mercado azucarero de Europa

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