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Boletín noviembre 2007

Hola a todos nuestros amigos lectores. Es un placer compartir con ustedes nuevamente por este medio, y la agenda es extensa.

meteoro

Antes que nada, queremos recomendarles que vayan a ver la película de nuestro querido amigo Diego de la Texera. Meteoro es divertidísima, con actuaciones espectaculares del puertorriqueño Daniel Lugo, la brasileña María Dulce Saldanha y la cubana Daisy Granados. ¿Qué hacer cuando uno se encuentra en medio del continente suramericano, desconectado del resto de la sociedad por las enormes distancia (estamos en Brasil) y por el golpe de estado militar de 1964? Intuitivamente —y con la ayuda del meteoro— los personajes del film elaboran su respuesta: crean su propia sociedad. ¿Qué tipo de sociedad? Una sociedad libre —libertaria—sin autoritarismos, sin explotaciones, donde los hombres y las mujeres pueden escoger, sin ningún tipo de represión, sus propias orientaciones sexuales, amorosas, materiales y espirituales. Y todo funciona en relativa harmonía (aunque no totalmente exento de las contradicciones humanas)… hasta que los tentáculos de la dictadura los alcanza. Pero no cuento nada más, que no quiero arruinarles la diversión. Vayan a verla; 100% recomendada por El Antillano.

1898 - El paso de la tormenta

El sexto episodio de la novela gráfica de 1898 ya está disponible en las librerías de siempre. Si quiere un listado completo, con direcciones y teléfonos, visite la página de¿Dónde comprar 1898?.

Nuestro querido amigo y asiduo lector de 1898, Néstor Barreto, estará haciendo la presentación formal de este episodio, el miércoles, 12 de diciembre, a las 7 de la noche, en la Librería La Tertulia en Río Piedras. Todos los lectores del Boletín de 1898 están cordial y gustosamente invitados. Habrá refrigerios. Estarán presentes los artistas de la publicación para autografiar los ejemplares que se vendan esa noche. A quienes adquieran el episodio se les regalará un afiche, también autografiado por los artistas. Esperamos tener el placer de su compañía.

A partir de este número ya no será necesario registrar su ejemplar para poder acceder al contenido cibernético de 1898.

El contenido cibernético toma varias formas. La principal es la ficha, un documento de texto que se generó durante el proceso de investigación histórica en preparación de los guiones de los Cuadernos. En ocasiones estas fichas se acompañan de algún material gráfico que se recopiló como referencia visual para los artistas que ilustran los Cuadernos.

En otras ocasiones el contenido tiene que ver con el aspecto narrativo del proyecto. Por ejemplo, se publican las traducciones al castellano de las páginas que se imprimen en otros idiomas, generalmente en inglés.

Sinopsis

Hemos recibido pedidos frecuentes de lectores del Boletín de que publiquemos unos resúmenes narrativos de cada uno de los episodios. Algunos de éstos vienen acompañados de preguntas y dudas sobre el contenido de la novela gráfica. Ya le hemos respondido directamente a esos lectores, aclarando sus dudas, pero hemos incorporado a estas breves cápsulas las preguntas más frecuentes que hemos recibido, acompañadas por las respuestas que hemos ofrecido. Con mucho gusto las compartimos aquí con ustedes:

1898 - Ambiciones imperiales / Volumen I - Número 1

1898 - Un puertorriqueño en París / Volumen I - Número 2

1898 - La mano del Coloso / Volumen I - Número 3

1898 - Truenos en la distancia / Volumen II - Número 4

1898 - Muere la Esperanza / Volumen II - Número 5

1898 - El paso de la tormenta / Volumen II - Número 6

Éstos son los episodios que ya han publicado. Ya se está trabajando en el séptimo, que esperamos que publique en la primavera de 2008. No podemos ofrecerle una sinopsis en este momento, porque no queremos estropearle la anticipación. Lo que podemos ofrecer son unos lineamientos muy generales del trasfondo histórico sobre el que se desarrollará la aventura de la narrativa, en este enlace:

1898 - Jacobinos en San Juan / Volumen III - Número 7 / Trasfondo

Nos topamos con una pregunta insistente: ¿Qué es esto de volúmenes y números? Si es una pregunta que a usted le interesa, tratamos de explicar de qué se trata en este enlace:

Estructura narrativa de 1898

El azúcar

No debe ser sorpresa que la clase capitalista de una potencia industrial haya adoptado, al cierre del Siglo XIX, unas políticas imperialistas. Está en la naturaleza del capitalismo evolucionar en esa dirección. No obstante, el salto que dio la política exterior de Estados Unidos hacia el imperialismo y el colonialismo merece una explicación concreta más coherente que las que se exponen tradicionalmente.

En su inexorable expansión transcontinental, Estados Unidos asumió mecanismos federalistas. Los nuevos territorios adquiridos —por compra o por conquista— eran encaminados hacia una eventual incorporación, en igualdad (formal, aunque no material) de condiciones. Éste era el método “constitucional” de expansión territorial, que provenía directamente de las cláusulas territoriales de ese documento y de ordenanzas subsiguientes (principalmente los Northwest Ordinances), que otorgaban legitimidad a la adquisición temporal de territorios en lo que éstos cumplían con ciertos criterios para su organización y admisión como nuevos estados federales, con gobierno propio, bajo la soberanía constitucional de Estados Unidos.

Nada de lo anterior niega los aspectos racistas, agresivos, genocidas, depredadores de esa expansión transcontinental. La realidad de que Estados Unidos se concibió como un país de hombres blancos ha sido adaptada a los tiempos; los mecanismos del poder “anglosajón” se han modernizado con los años, pero no ha dejado de ser la realidad medular de ese país.

¿Qué ocurrió, entonces, en 1898? ¿Qué causó el nuevo rumbo que tomó la clase capitalista de Estados Unidos cuando arrebató a España, bajo la amenaza de reiniciar la violencia, sus más importantes colonias de ultramar? ¿Qué fuerzas le dieron forma a ese nuevo método de expansión, basado en la captura y posesión de territorios, sin el consentimiento de sus poblaciones, y su dominio imperialista permanente como colonias clásicas o como protectorados?

Se han propuesto varias respuestas a esas preguntas. Muchas persiguen el ridículo propósito de justificar la política colonial de Estados Unidos como algo que las circunstancias le impusieron a los líderes de la República, no algo que se urdió intencionalmente. Estados Unidos salió un día a liberar a Cuba del salvajismo español, y solamente la incompetente y arrogante terquedad de los españoles hizo inevitable la guerra y su humillante derrota. Una vez derrotada España, fue inevitable que sus colonias se convirtieran en hijas adoptivas de la República; era una responsabilidad de los libertadores extender su manto protector no solamente a Cuba, sino a todas las miserables colonias españolas. ¡Ah!, además había que impedir que otra potencia, verdaderamente imperialista, como Inglaterra o como Alemania, aprovechara la debilidad de España para apoderarse de esos territorios. Éstas son las tesis de la “guerra indeseada” y del “imperialismo renuente”. Sirven para establecer el canon ideológico que retrata a Estados Unidos como el faro de la libertad, pero todos los datos reales las desmienten.

Consideramos igualmente absurdas las que proyectan el imperialismo de Estados Unidos como el resultado de las mentes diabólicas de un puñado de imperialistas como Teodoro Roosevelt, Henry Cabot Lodge o Alfred T. Mahan. La acción de la historia, por definición, requiere de actores humanos. Pero son actores, y no los motores de la historia. Algunos actores geniales se insertan de manera que aceleran o atrasan el curso de los eventos, pero éstos se activan no por la voluntad humana, sino precisamente por fuerzas tan implacables como impersonales, ajenas a la voluntad de ningún individuo.

En esta investigación buscamos las explicaciones materiales, fundamentalmente económicas, de la erupción del imperialismo yanki. En el curso de nuestro trabajo nos hemos topado con trabajos de gran profundidad y acierto que señalan un factor como el motor principal de la génesis y del predominio de las políticas imperialistas dentro de la élite política de Estados Unidos. Ese factor es el azúcar.

Hemos recopilado información que estaremos publicando en forma de fichas bajo una sección titulada, precisamente “El Azúcar”. Es un trabajo extenso, y es un trabajo en progreso. Lo consideramos tan necesario para entender lo que ha estado ocurriendo en el Caribe y en Puerto Rico, que el asunto de “el azúcar” se ha convertido en un proyecto autónomo de la Editorial El Antillano, que sirve de pie a los episodios subsiguientes de 1898, así como a otros proyectos que ya están en preparación.

El proyecto de “El Azúcar” se divide en tres segmentos:

  1. Sobre cómo se origina el azúcar y cómo se convierte en una fuerza principal detrás del desarrollo de la esclavitud y del capitalismo, de los acontecimientos históricos en el Caribe, de la independencia de las Trece Colonias británicas y de la revolución de los esclavos en Saint Domingue.
  2. Sobre cómo la industria de refinar azúcar se convierte en un factor de primer orden en el desarrollo económico de Estados Unidos, su relación con las luchas sociales y políticas en torno a las tarifas, cómo se inserta en la lucha de clases en ese país y cómo se asientan las bases para su transformación en uno de los más poderosos monopolios en la República.
  3. Sobre cómo se inaugura el monopolio del azúcar en Estados Unidos, y como éste y el aparato financiero que lo sostiene, sirven de catapulta para lanzar a Estados Unidos a su primera gestión imperialista en ultramar y cómo se convierte en el mecanismo de consolidar el sistema colonial que se genera.

Con este Boletín comenzamos a publicar algunas de las fichas del primer segmento. Los invitamos a que las visiten, las inspeccionen críticamente, las evalúen, y compartan sus comentarios con nosotros, y con todos los lectores del Boletín. Sin más razones, les brindamos a continuación los enlaces de estas primeras fichas:

Introducción al tema

Datos de la historia

De los árabes al mundo

El azúcar promueve la esclavitud y el capital

El impulso imperialista y el azúcar

Auge del binomio Portugal - Holanda

Las facciones burguesas en Inglaterra y el azúcar

Antagonismos entre plantadores británicos y comerciantes de las Trece Colonias

Las destilerías y refinerías en las Trece Colonias

La Ley Azucarera y la Revolución de las Trece Colonias

Las luchas por el dominio del mercado azucarero de Europa

El mercado azucarero británico y la dieta del proletariado inglés

Le sucre de canne

La sociedad colonial de Saint Domingue

Los esclavos de Saint Domingue

Los cimarrones de Saint Domingue

Las rebeliones de esclavos y cimarrones en Saint Domingue y el caso de Mackandal

La esclavitud en Saint Domingue, los abolicionistas franceses y la insurrección de Ogé

Vudú y revolución

En el próximo Boletín les estaremos presentando las primeras fichas del segundo segmento de El Azúcar, el cual enfoca sobre el desarrollo en Estados Unidos del negocio del refinado del azúcar crudo importado. La investigación de este segundo segmento se limita a la fase competitiva del desarrollo capitalista dentro de la economía nacional de Estados Unidos, el rol de las tarifas durante esa etapa, las luchas por el predominio entre los capitales de las diferentes regiones del país, y las conflictos que éstas generan. Se analizan las fuerzas económicas que empujaron la industria hacia su concentración, y el papel que jugaron Cuba y Hawái en este proceso.

Con esto nos despedimos, por ahora. El Boletín de diciembre estará circulando un poco más temprano, para que no se nos pierda en el jolgorio de las parrandas navideñas. Hasta entonces, un fuerte abrazo a todos, de parte del equipo de trabajo de la Editorial El Antillano.

Fraternalmente,
betances@mspr.net

 

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